Estudiantes inmigrantes descubren
beneficios de la literatura
Por Erika Cebreros, escritora de El Tecolote, Jun 30, 2005
Aunque el proyecto, auspiciado en parte por el programa
nacional Gente y Cuentos, tiene como objetivo principal el
introducir a los estudiantes la literatura latinoamericana y
chicana, los resultados en una escuela secundaria de la ciudad de
San Francisco donde éste se puso en marcha, fueron más allá.
La idea de Martha Neves, bibliotecaria de la Biblioteca Pública
de San Francisco, división Misión, era establecer el programa de
Gente y Cuentos en varias escuelas secundarias donde se concentran
estudiantes latinos. Sin embargo, la propuesta no tuvo la
respuesta que ella esperaba; “…un programa impartido en español
no beneficia a los estudiantes que tratan de aprender inglés,”
respondieron varias escuelas. La respuesta positiva vino del
maestro Rodolfo Aceves, de Mission High School, quien aceptó, y
reunió a un grupo de estudiantes dispuestos a aprender literatura
en español.
Gente y Cuentos proporcionó el material (los cuentos, y cuadernos
distribuidos a los estudiantes) y doña Martha contribuyó con el
entusiasmo y el tiempo para leer los cuentos y comentarlos junto
con los alumnos. La nacionalidad de los autores fue tan variada
como la de los estudiantes: cubana, mexicana, colombiana, entre
otras. Escritores como Senel Paz, Isabel Allende, Juan Rulfo,
Gabriel García Márquez, y Tomás Rivera, formaron parte de la
bibliografía ofrecida a los estudiantes.
Cada semana, Martha se reunía con los alumnos y el maestro Aceves
en la sala de juntas de la biblioteca de Mission High School.
Mientras ella les leía un cuento en voz alta, todos la escuchaban
anotando comentarios, o dudas que surgían de la historia. Tal era
la dinámica. Al finalizar, se desarrollaba una discusión acerca
del cuento, a través de la cual, los estudiantes no sólo aprendían
literatura, sino que apreciaban mejor sus propias culturas y las
de sus compañeros. Cuestiones culturales y de lenguaje salían a
relucir en cada discusión. Asimismo, los muchachos se conectaban
emotivamente con muchos de los personajes de los cuentos. Éstos
reflejaban sus propias experiencias.
Para Martha Neves, el programa de Gente y Cuentos, además de
introducir la literatura latinoamericana, tiene otros beneficios:
“los estudiantes expresaron…que les despertó el interés por
leer y ampliar su vocabulario en su propio idioma. También se
animaron a escribir un cuento, cosa que nunca se habían creído
capaces de hacer.”
“Aprendemos mejor español, y eso nos ayuda con el inglés”
manifestó Jonathan López-Muñoz, estudiante que hace alrededor
de tres años llegó de Guatemala. Como Jonathan, la mayoría de
los estudiantes tienen poco tiempo de haber llegado de sus países;
para muchos, la literatura era un mundo desconocido, tal vez
inalcanzable. El maestro Aceves concuerda con Jonathan al expresar
que el programa ayuda en el aprendizaje de los dos idiomas; inglés
y español. Algunos investigadores y eruditos en materia de lingüística
y de adquisición de lenguaje han comprobado que las habilidades
para leer que se desarrollan en la lengua nativa se transfieren a
la lengua que se aprende.
Tras el éxito del programa, que originalmente sólo comprendería
la lectura de una serie de ocho cuentos entre septiembre y
diciembre del 2004, fue extendido hasta abril del 2005. Durante la
última clase los estudiantes nuevamente escucharon atentamente la
lectura de un cuento, pero esta vez ya no de la pluma de un
escritor latinoamericano reconocido, sino de su propia cosecha. Se
abrió un certamen. Dainiel, Jonathan, y Eduardo fueron los
finalistas. Cada uno de ellos dio lectura a su propio cuento,
resultando ganador Eduardo Landeros con “Los paisas.” ©
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